El Benchmarking es un proceso de investigación para encontrar nuevas ideas con las que mejorar procesos, métodos o prácticas de la empresa. Se basa por tanto en la observación continua de nuestro entorno y del propio interior de la organización, para localizar las mejores prácticas e implementarlas.

De hecho, la propia palabra Benchmarking hace alusión a un “punto de referencia”, con el que podemos comprarnos para encontrar nuestro margen de mejora. No obstante, el objetivo no es simplemente reaccionar para igualar las prácticas de éxito, sino iniciar un proceso creativo.

Del hecho a la creatividad

Esto es así porque aplicar una buena práctica en concreto puede ser demasiado complejo o costoso, pero se pueden buscar resultados similares mediante la adaptación de las mismas tras un proceso creativo. Esto nos indica algo muy importante: no debemos pensar en una buena práctica de forma aislada, sino en relación a todos los esfuerzos necesarios para implantarla, así como las consecuencias de hacerlo.

Es vital que la dirección empresarial se involucre en este proceso de Benchmarking, buscando las mejores prácticas directivas, sin ignorar el gran peso que tienen los propios responsables en el rendimiento de un equipo. Tiene que ser una estrategia abierta en todos los terrenos y que trate de ir más allá de la copia, entrando en el proceso creador.

Conocernos a nosotros mismos

El Benchmarking debe comenzar conociendo el propio interior de nuestra organización. Es lo que se denomina Benchmarking interno. ¿Qué define a los mejores trabajadores de nuestra organización? ¿Por qué algunas unidades de negocio funcionan mejor que las otras? ¿Dónde están nuestros puntos débiles?

Dentro de la empresa hay buenas prácticas y quizás se puedan extender de una forma relativamente sencilla, aunque tendremos que luchar contra nuestras propias reticencias al no valorar lo suficiente lo que tenemos en “casa”. No todo lo bueno está fuera.

En ocasiones podemos encontrar pequeñas cosas que marcan grandes diferencias al realizar un mismo proceso. Esto lo podemos encontrar observando o hablando con diferentes trabajadores que presenten resultados dispares. En cualquier caso, realizar un análisis interno debe ser el comienzo y nos puede ayudar a iniciar el camino del Benchmarking.

Benchmarking externo y competitivo

Antes de que muchas empresas supieran lo que era el Benchmarking, ya estaban realizándolo (de una forma más o menos estructurada) fijándose en la competencia, ya que es el punto de referencia más evidente.

Constantemente tratamos de hacer las cosas igual o mejor que los competidores directos, fijándonos en sus productos, servicios, actividades y procesos. La investigación puede comenzar adquiriendo sus productos para encontrar sus puntos fuertes, analizando sus políticas de comunicación, hablando con otros consumidores, observando formas de pago, distribución, etc.

Todo esto es especialmente útil cuando pretendemos introducir mejoras en nuestra oferta o atacar directamente a nuestros competidores, pero tenemos que tener en cuenta que las buenas prácticas van a allá y que deberíamos realizar un Benchmarking externo (también llamado genérico) fijándonos en empresas de éxito incluso de otros sectores, que es lo que nos lleva al siguiente punto.

Benchmarking funcional

Esto supone fijarnos en las prácticas de éxito de empresas punteras, sean o no de nuestro sector, pero que sean líderes en ciertos procesos que nos intereses.

En otras palabras, supone fijarnos en cómo se realizan ciertas funciones en las mejores compañías, para ver lo que podemos aprender, aplicar o mejorar.

Benchmarking DAFO

Ahora hablamos de utilizar las conclusiones de un estudio de nuestras debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades (análisis DAFO), para localizar nuestros puntos débiles y poder utilizarlos como referencia para encontrar las maneras de mejorarlos.

Fortaleciendo nuestras debilidades podemos conseguir importantes mejoras competitivas, por lo que estamos ante un proceso muy importante. Como decíamos al principio, debemos comenzar aprendiendo de nosotros mismos antes de intentar aprender de los demás.

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Imagen | Raneko


Germán Udiz

Grudiz (Germán Udiz) es divulgador, analista y máster en gestión de RRHH, ADE, Bachelor in Business Administration. Actualmente Administrador de Visión Veterinaria. Autor de "La historia de nuestra EGOnomía", "Manual de Dirección Comercial y Marketing" y "Aprendiendo bolsa desde cero"

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