Continuando con la tónica iniciada la semana pasada hoy vamos a hablar de una dinámica grupalque puede realizarse en procesos selectivos. En este caso se trata de una dinámica adecuada para puestos no estratégicos, es decir, para seleccionar personal que deberá trasmitir ordenes superiores pero no necesariamente tomarlas.
Buscamos por tanto una dinámica que nos muestre la capacidad de interiorizar órdenes superiores y trasmitirlas con convencimiento. Una manera de separar las actitudes de las aptitudes, que se valoran en otras pruebas, radica en exponer casos éticos y morales que no necesiten expresar conocimientos técnicos para así centrarnos en los datos que estamos buscando en los candidatos.