Una controvertida medida llevada a cabo por el Gobierno Chino obliga a los jefes y encargados de los pozos mineros a acompañar a sus empleados en el interior de la mina durante ocho horas al día y quince días al mes (dependiendo del tamaño de la explotación).
Esta obligación busca promover la toma de medidas de seguridad en las explotaciones del sector penando incluso con la suspensión a perpetuidad de quienes incumplan la norma. El caso, extremo, nos recuerda la importancia de ponernos en el lugar de los empleados.

