Las organizaciones pueden implantar algunas políticas de Recursos Humanos que, aunque son sencillas, tienen repercusiones muy positivas en el entorno laboral.

Esto demuestra que en muchos aspecto, mejorar el clima laboral y las condiciones de trabajo parten de la voluntad inequívoca del empresario y de una implantación coherente con los objetivos de la organización.

Menos e-mails y Whatsapps

Los correos electrónicos son una gran herramienta empresarial, así como los contactos realizados mediante programas de mensajería como Whatsapp o similares. No obstante, deberíamos delimitar estas comunicaciones para que no sustituyan el contacto cara a cara.

En muchas ocasiones llegamos al absurdo de hablar por e-mail con un compañero cercano físicamente, pero esto solo crea caos en la bandeja de entrada y enfría el clima laboral. La comunicación queda castrada al limitarla a las letras, dejando fuera lo que comunicamos con nuestro cuerpo, actitud, mirada, etc. lo cual puede terminar en malentendidos.

Los correos grupales pueden terminar siendo poco prácticos al resultar difícil organizar turnos de conversación, lo cual puede desviar la conversación o retrasar la toma de decisiones. No acabes con las reuniones, usa la tecnología con cabeza y cuando sea más práctico.

Valora y centra las reuniones

Las reuniones son herramientas insustituibles, ya que en ellas se produce una comunicación a un nivel profundo que es importante para tomar el pulso de una situación o para establecer un compromiso trascendente. No obstante, estas no pueden convertirse en un agujero negro.

Marca un objetivo para tus reuniones y ten en cuenta el coste que supone para la empresa, para tomar conciencia de la importancia de evitar las divagaciones excesivas. ¿Sabes cuánto cuesta mantener a los trabajadores reunidos en lugar de en sus puestos de trabajo? Prueba a hacer el cálculo.

Es un gasto que no se puede suprimir en muchas ocasiones (aunque tampoco hace falta convocar una reunión para todo), pero deben estar planificadas y centradas en torno a un tema concreto. Si se abren nuevos frentes, debería convocarse una nueva reunión para tratar dichos puntos.

Utiliza el periodo de prueba

Es habitual que las empresas desaprovechen los periodos de prueba establecidos cuando se contrata a un nuevo trabajador, pero lo más eficiente puede pasar por observar actitudes y aptitudes, estableciendo objetivos y marcando reuniones de control en las que observar la evolución del trabajador directamente con él, pero también hablando con otros trabajadores clave.

Dale valor a lo insustancial

Esas conversaciones tan poco relacionadas con el trabajo que surgen en las empresas son necesarias para mantener un buen clima laboral. Lo importante es que no sean excesivas ni que entorpezcan la calidad del servicio o la consecución de objetivos, pero es algo que no deberíamos prohibir o castigar de forma general.

Saluda a los trabajadores por su nombre y pregunta por el fin de semana, etc. Establecer lazos en lo aparentemente insustancial, desde el punto de vista empresarial, tiene efectos en el clima laboral, pero sin forzar la situación. Muéstrate amable, interésate sinceramente por las personas que forman parte de tu equipo y ten en cuenta los tiempos y los momentos, no todos son adecuados para ello.

En BBVA con tu empresa | Claves básicas para mejorar el clima laboral, Cuatro alternativas para motivar a tu plantilla, Controla los conflictos laborales conociendo sus detonantes
Imagen | Rabanito


Germán Udiz

Grudiz (Germán Udiz) es divulgador, analista y máster en gestión de RRHH, ADE, Bachelor in Business Administration. Actualmente Administrador de Visión Veterinaria. Autor de "La historia de nuestra EGOnomía", "Manual de Dirección Comercial y Marketing" y "Aprendiendo bolsa desde cero"

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.