La Oferta Pública de Suscripción (OPS) es una modalidad de financiación empresarial que se produce mediante la emisión de acciones nuevas provenientes de ampliaciones de capital.

Hace unas semanas ya habíamos hablado de otro tipo de oferta pública, la OPV, y aunque comparten algunas características lo cierto es que difieren en varios aspectos fundamentales.

El principal fin de una OPS es lograr financiación para realizar nuevos proyectos o para alcanzar las exigencias del mercado en el que quieren cotizar (requisito de difusión accionarial). De esto podemos extraer una conclusión: la podrán realizar tanto empresas que ya cotizan como empresas que van a comenzar a hacerlo.

En estas operaciones los accionistas existentes renuncian a ejercitar el derecho de suscripción preferente y sus participaciones se diluyen ante este tipo de ofertas. El nuevo accionista estará en igualdad de condiciones que los antigüos a no ser que se produzca prorrateo por sobredemanda de títulos.

Al igual que ocurría con las ofertas públicas de venta (OPV), al lanzarse una OPS es obligatorio registrar en la CNMV un folleto informativo que será de mucho interés para el inversor. Aquí se especificarán las condiciones de la operación y datos sobre la situación económica y financiera de la sociedad.

Una OPS suele verse como algo más positivo que la OPV pues significa que la sociedad busca nueva financiación y entrada de más accionistas mediante la emisión de nuevos títulos, sin embargo, la OPV se produce sobre acciones ya existentes que salen a bolsa, es decir, que los actuales accionistas quieren vender sus títulos. Si vemos una OPV al 100% cabe plantearse si la empresa ya ha alcanzado su máximo y los accionistas intentan hacer caja con un proyecto en decadencia.

La emisión de una OPS nos dice que la sociedad tiene la intención de realizar cambios y esto debe estudiarse con precaución. No todos los cambios son buenos aunque generalmente sea así.

Una sociedad puede lanzar a la vez dos ofertas públicas diferentes como son la OPV y la OPS ¿qué puede extraer de eso un inversor?. Generalmente es una buena señal aunque tiene que leerse con cuidado, como todo en este mundillo.

Las acciones existentes salen a bolsa y a la vez se busca financiación para nuevos proyectos. Esto puede suponer varias cosas: que la empresa está potenciándose y expandiendo con fuerza o que el negocio va a recibir un cambio importante, es decir, la sociedad en la que invertiremos puede dejar de ser lo que era.

Atendamos nuevamente a la OPV y el porcentaje del acciones que ha salido a la venta para ayudarnos a hacernos una idea. Si, por ejemplo, sale el 90% en OPV y se emite una OPS es probable que se vaya a realizar un cambio radical en el negocio que va en contra a la opinión de los accionistas actuales.

Esto último es muy difícil de adivinar desde fuera pues es imposible adivinar los negocios futuros por lo que debemos atender al pasado de la compañía y sus últimos movimientos, sin desatender las tendencias del sector al que pertenezca.

En mercados planos o situaciones en las que el valor de las acciones están estabilizadas se puede producir un error muy común que dará como resultado el descontento de los inversores.

Imaginemos las acciones de una empresa que cotiza a 20 euros y la empresa saca una ampliación de capital mediante OPS por 10 euros la acción. Los nuevos inversores pensarán que comprando a 10 podrán vender a 20 el primer día de cotización pero los efectos sobre el mercado no suelen ser tan favorables.

Si no se reparten dividendos no existen diferencias entre nuevos y viejos accionistas por lo que veremos cómo se igualan las cotizaciones el día que salgan a cotizar las nuevas.

Lo que quiero decir es que el primer día de cotización normalmente comenzarán a cotizar a valores próximos a 10 y no a 20 como se pensaba. El antiguo accionista ha visto como sus acciones han perdido valor por culpa de la OPS y los nuevos ven frustrada su expectativa por lo que se mantienen a la espera de que suba la cotización o venden al mismo valor que se compró, a lo que hay que restar los gastos de venta.

Esta tendencia puede revertirse con el aumento de valor de la empresa mediante sus inversiones o por futuras dinámicas de mercado pero a corto plazo se produce una pérdida de valor de las acciones existentes en el escenario que he planteado.


Germán Udiz

Grudiz (Germán Udiz) es divulgador, analista y máster en gestión de RRHH, ADE, Bachelor in Business Administration. Actualmente Administrador de Visión Veterinaria. Autor de "La historia de nuestra EGOnomía", "Manual de Dirección Comercial y Marketing" y "Aprendiendo bolsa desde cero"

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