Cuando un candidato acude a una entrevista de trabajo, debe ser consciente de que ya ha superado una primera selección en base al contenido de su curriculum, por lo que deberá defender las lagunas que el entrevistador pueda encontrar en él y defender su perfil como el apropiado para el puesto a cubrir.

Siempre que contemos con tiempo para preparar esta entrevista, deberíamos buscar información sobre la empresa en la red y reflexionar sobre las necesidades del puesto para el que nos presentamos como candidatos. En este momento deberíamos pensar que igual que la red puede ser un gran apoyo para nosotros, también puede ser utilizado por el entrevistador.

Así, deberíamos repasar las opciones de privacidad de las redes sociales en las que estemos registrados y los contenidos públicos, además de actualizar nuestro perfil de Linkedin en caso de tenerlo. Busca tu nombre en Google y revisa los resultados para saber con qué clase de contenidos se puede topar el entrevistador en caso de hacerlo. Quizás no podremos borrar los contenidos (generalmente solo podríamos eliminar el caché del buscador), pero tenemos que saber de qué podemos tener que defendernos.

Antes de la entrevista

Vamos a preparar la defensa de nuestro perfil, estudiando nuestras aptitudes, preparación académica y experiencia laboral, de forma objetiva. El entrevistador tendrá tu curriculum como base de información, así que conócelo perfectamente porque él también va a preparar la reunión.

Apunta tus fortalezas y debilidades, para darle visibilidad a las primeras y defender las segundas. Evidentemente este proceso no tienes por qué hacerlo antes de cada entrevista, pero si deberíamos hacerlo al menos una vez cuando busquemos empleo, teniéndolo muy en cuenta.

Ensaya la entrevista en tu cabeza y trata de encontrar las mejores respuestas para algunas de las preguntas más habituales que suelen hacerse en estas ocasiones:

  • Defínete: muchas entrevistas comienzan realizando preguntas generales sobre el candidato, con el fin de conocer mejor su personalidad. En psicología se estudia el “yo” como un elemento muy variado, ya que generalmente nos definimos por la cosas que hacemos, así que haz una lista de cosas que te gusta hacer y que reflejen de forma positiva cómo eres. Muestra lo que has aprendido de tus errores, evita dar vueltas en círculos y no te extiendas demasiado, aunque puedes poner una introducción breve, como: “Ante todo, muchas gracias por darme la oportunidad de venir a exponer mi perfil…”.
  • “¿Por qué quieres trabajar con nosotros?”: estudia la empresa y cómo encajará el puesto en tu crecimiento profesional. Analiza la proyección que te brinda y prepara una respuesta convincente. No solo debes dejar claro que quieres trabajar en la empresa, sino que debes conseguir que ellos te quieran a ti.
  • “¿Por qué…?”: puede que te planteen algunas preguntas sobre por qué has tomado ciertas elecciones en tu carrera profesional, ya sea porque has introducido datos innecesarios en el curriculum o porque les gustaría saber si eres una persona consistente y con las ideas claras. Haz que las piezas encajen.
  • “¿Por qué crees que eres el mejor para el puesto?”: Esta es una de las grandes preguntas. Si te falta experiencia, apóyate en tu motivación, en tu actitud y en tu preparación. Puede que otros parezcan mejores sobre el papel, pero nadie pondrá tanto empeño por hacer el trabajo como tú. Quieres aprender y crecer con la empresa. En esta respuesta deberías mostrar tu actitud.
  • Pros y contras: En ocasiones nos preguntarán sobre nuestras fortalezas y nuestras debilidades de forma directa. Respecto a las debilidades, ningún entrevistador puede esperar que el entrevistado sea completamente sincero (aunque les gustaría), aunque el hecho de no decir ninguna genera desconfianza. Si vas preparado sabrás definirte de forma positiva, pero si no lo haces puedes verte metido en un laberinto del que es difícil salir.

Durante la entrevista

Acude puntual, solo y vestido adecuadamente. No tiene sentido ir de traje y corbata a una entrevista para un puesto de mecánica, por ejemplo. Ir acompañado no tiene por qué ser algo malo, pero si lo haces es mejor que tu acompañante espere fuera, porque puede dar cierta imagen de dependencia y nerviosismo.

Cuando aparezca el entrevistador salúdale cordialmente y espera a que te den la mano con calma. No muestres ansiedad y espera a que te invite a acceder al despacho.

Siéntate recto y evita recostarte sobre el asiento, ya que eso muestra desinterés. No cruces las piernas ni los brazos y pon tu espalda contra el respaldo del asiento. Mira a los ojos de tu interlocutor, pero evita las miradas que puedan resultar intimidantes.

Una buena forma de hacerlo consiste en mirar primero uno de sus ojos y después el otro, centrándote en cada uno de ellos varios segundos. No interrumpas al entrevistador y mantén una actitud relajada y positiva, respetando las distancias.

Habla con entusiasmo y no critiques a las anteriores empresas en las que has trabajado. Si te hacen preguntas de índole personal o que puedan resultar inapropiadas, entiende que pueden estar poniendo a prueba tu control emocional, así que haz valer tu privacidad con calma.

Piensa antes de responder y evita que tus respuestas parezcan ensayadas. Sé natural y sincero, con talante dialogante, evitando los monosílabos y los discursos sin fin: concreta.

Prepara algunas pregunta por si te dan la oportunidad de plantearlas, sobre todo en lo relacionado con las posibilidades laborales. No tomes el control ni los ritmos de la entrevista y deja que el entrevistador haga su trabajo o resultarás demasiado agresivo.

Además, si llevas al menos dos meses en el paro, el puesto es para una empresa de menos de 250 trabajadores y el contrato tiene una duración de más de 1 año, con al menos 20 horas semanales, puedes impulsar el atractivo de tu candidatura comentando la posibilidad de que la empresa se beneficie de las ayudas directas del programa “Yo soy empleo”, que ofrece 1.500 euros netos por cada nueva contratación y hasta 3.000 euros netos para los primeros 2.000 contratos indefinidos.

Por último, expresa tu agradecimiento con un breve discurso en el que te vuelvas a postular como la mejor opción, enfatizando tus puntos fuertes. Una vez vuelvas a tu casa, repasa la experiencia y toma nota sobre aquellas cosas que deberías mejorar para la próxima ocasión. Nunca te desanimes.

En BBVA con tu empresa | Yo soy empleo, ¿Cómo es el perfil básico de un empleado de oficina?, Siete errores a evitar al realizar entrevistas de trabajo, Fundamentos para realizar una selección de personal basada en las competencias, Preparar una entrevista de trabajo en cuatro pasos
Imagen | Bpsusf


Germán Udiz

Grudiz (Germán Udiz) es divulgador, analista y máster en gestión de RRHH, ADE, Bachelor in Business Administration. Actualmente Administrador de Visión Veterinaria. Autor de "La historia de nuestra EGOnomía", "Manual de Dirección Comercial y Marketing" y "Aprendiendo bolsa desde cero"

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.