El ser humano es un animal de costumbres. Una vez aprendemos a resolver un problema de manera eficiente automatizamos el proceso para poder utilizarlo cuando sea necesario. Mediante pasa el tiempo aumenta la velocidad de ejecución y se reduce el estrés mental, en otras palabras: es cómodo.
La resolución rápida de conflictos es especialmente importante como herramienta evolutiva y la estandarización nos ha permitido crear soluciones persistentes y transmisibles lo cual se configura como un importante motor del conocimiento.
El problema de esta utilidad es que en ocasiones la estandarización pasa por alto las nuevas soluciones o no busca otras más eficientes. Para encontrarlas lo mejor es poner nuestro mundo patas arriba o al menos imaginar que las cosas han cambiado.

