Generalmente, un empresario no debería ser condenado como responsable último de las imprudencias profesionales cometidas por un trabajador en materia de riesgos laborales, pero sí que será depurada su responsabilidad por los posibles incumplimientos que pudiera haber cometido en dicha materia.

De hecho, debemos diferenciar entre las tres principales figuras a considerar: el “deudor de seguridad” (el empresario), el presunto imprudente y la víctima, que incluso podría ser el mismo sujeto.

Esto es así porque la empresa tiene un deber de diligencia que puede ejercerse de forma imprudente. Tal es así que el abandono grave o leve de esta obligación, producirá imprudencias igualmente consideradas.

La traducción a efectos prácticos es que la empresa debe , prever en lo posible la actuación negligente por parte del empleado, estableciendo las medidas de control oportunas.

El trabajador que se pone en peligro

Si un trabajador ha sido correctamente informado y dispone de las herramientas necesarias para realizar su trabajo con seguridad, pero genera o incrementa el riesgo de forma voluntaria, se puede presuponer que ha consentido tal peligro, aunque incluso esto podría venir condicionado por una falta de diligencia empresarial.

Tenemos que considerar que el comportamiento imprudente del trabajador no es un delito por si mismo, ya que no está tipificado como tal. De hecho, será irrelevante cuando se demostrara que el accidente hubiese ocurrido aunque este hubiera actuado de otra manera.

Eso sí, la inobservancia grave de las medidas de seguridad genera una responsabilidad penal para el imprudente, pues no se trata únicamente de proteger a los trabajadores de sí mismos, sino también de garantizar la seguridad de los demás.

Cuando el trabajador se ponga en peligro a si mismo de forma imprudente, solo podrían ser condenados por ello los obligados a facilitar los medios de prevención, cuando se demostrara causalidad. Es decir, cuando no se hubiera actuado de forma suficiente ante un posible comportamiento imprudente que comporte un riesgo.

En BBVA con tu empresa | Calculando el grado de peligrosidad laboral con el método de William T. Fine, Formando en prevención de riesgos laborales a los nuevos trabajadores, Obligaciones del empresario en prevención de riesgos laborales
Imagen | European Commission DG ECHO


Germán Udiz

Grudiz (Germán Udiz) es divulgador, analista y máster en gestión de RRHH, ADE, Bachelor in Business Administration. Actualmente Administrador de Visión Veterinaria. Autor de "La historia de nuestra EGOnomía", "Manual de Dirección Comercial y Marketing" y "Aprendiendo bolsa desde cero"

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