Chicago 1886

El origen del Día Internacional de los Trabajadores lo encontramos en las reivindicaciones laborales realizadas en Chicago durante el año 1886, que se saldaron con el fallecimiento de múltiples manifestantes y policías durante las revueltas y la condena a muerte de otros. En nuestro país, la conmemoración de esta fecha sufrió múltiples cambios antes de convertirse lo que conocemos hoy en día.

Se trata de una fecha con gran significado sindical, que realmente se remonta al Congreso de la Federación Americana del Trabajo realizado en el año 1884, en el que las organizaciones laborales y sindicales de Estados Unidos acordaron que el 1 de mayo de 1886 sería límite para que los patrones implantaran la jornada laboral de 8 horas. Algo que no sucedió y por lo que se convocó una huelga nacional que pasaría a la historia.

El origen de la rebelión

Hasta 1829 las jornadas laborales en Estados Unidos se eternizaban, momento en el que se estableció un máximo de 18 horas. Eso sí, existía una gran flexibilidad para las empresas por lo que en la práctica el empleado mantuvo su jornada intacta, quedando la medida sin efecto.

Estos horarios tan abusivos estaban lejos de las peticiones de los trabajadores, pero en 1869 se aprobó la Ley Ingersoll que establecía un límite de 8 horas y que se extendió por un gran número de estados americanos.

Pese a eso, el continuo incumplimiento de la norma frustró las expectativas debido a la aplicación de las múltiples cláusulas que permitían estirar las jornadas hasta las 18 horas. Esto se concretó en el citado congreso de 1884 que no obtuvo respuesta de la patronal, estallando el movimiento obrero por todos los Estados Unidos, pero especialmente en Chicago.

Ahí, la manifestación cogió tintes violentos por el enfrentamiento con la policía, que llegaron a abrir fuego contra los manifestantes causando múltiples heridos y algunos fallecidos. Con este escenario, se convocó una nueva protesta en la plaza Haymarket que obtuvo el permiso oficial pese a que podía olerse la tragedia, quizás por la propia presión social.

La sangre de los mártires de Chicago

Bajo la consigna “Ocho horas para dormir, ocho horas para trabajar y ocho horas para el hogar”, más el recuerdo aún fresco de los fallecidos, los manifestantes acudieron a una jornada de protesta fatal en la que un artefacto estalló entre los policías.

Esto acabó con la vida de un agente y con varias personas heridas, pero a su vez produjo que la policía respondiera abriendo fuego contra la multitud, matando e hiriendo a muchos manifestantes. Además, con la situación se llegó al estado de sitio y al toque de queda, con lo que se inició la búsqueda de los culpables, realizándose torturas y detenciones policiales fortuitas.

Finalmente, se produjo un proceso judicial lleno de irregularidades en la que cinco personas fueron condenados a la horca pese a no poseerse pruebas suficientes sobre la autoría de la explosión, otros dos fueron condenados a cadena perpetua y uno a 15 años de trabajos forzados. Fueron los conocidos como “mártires de Chicago“, que tuvieron un gran eco internacional.

“La voz que vais a sofocar será más poderosa en el futuro que cuantas palabras pudiera yo decir ahora” Theodore Spies, Periodista condenado a la horca por los incidentes de Haymarket antes de ser ejecutado.

De esta manera, en 1889 se convocó la primera acción obrera internacional que se materializaría en un gran número de países de forma simultánea el 1 de mayo de 1890, en honor a los mártires de Chicago y recogiendo sus mismas reclamaciones laborales.

Aún así, EEUU tuvo que esperar hasta el año 1935 para que la jornada laboral fuera adaptada a dichas peticiones y no se celebra el Día del Trabajo durante el 1 de mayo, sino el Día de la Ley.

Los bandazos en España

Nuestro país no fue ajeno a estos hechos, pero la celebración del primero de mayo sufrió múltiples cambios. El primero se produjo durante el mandato de Primo de Rivera, ya que se prohibieron las manifestaciones públicas, aunque en 1931, la república declaró este día como festivo.

Ahora bien, durante la dictadura franquista se prohibió esta festividad por considerarse peligrosa, siendo cambiada por el 18 de julio, fecha en la que se celebró la hermandad entre empleados y empleadores.

En este caso, el hecho de que la iglesia católica declarara el 1 de mayo como el día de San José Obrero, obligó a Franco a realizar múltiples eventos con fondo laboral en dicha fecha.

Con el aumento del malestar social con el régimen, esta fecha fue siendo cada vez más conflictiva, siendo declarado el 1 de Mayo de 1962 el estado de excepción en Vizcaya, Guipúzcoa y Asturias. Todos estos enfrentamientos llevaron a la ilegalización de CCOO en 1967, de modo que pese a los intentos del régimen, el 1 de mayo se convirtió en un signo de lucha obrera y social también dentro de nuestras fronteras.

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Imagen | Minnesota History Center


Germán Udiz

Grudiz (Germán Udiz) es divulgador, analista y máster en gestión de RRHH, ADE, Bachelor in Business Administration. Actualmente Administrador de Visión Veterinaria. Autor de "La historia de nuestra EGOnomía", "Manual de Dirección Comercial y Marketing" y "Aprendiendo bolsa desde cero"

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