Durante el III encuentro del Foro de Empresa Familiar de las Cámaras vascas celebrado hoy en San Sebastián ha quedado patente que el 85% de las empresas familiares de la comunidad carecen de un órgano de gestión encargado de resolver los conflictos entre intereses empresariales y familia. Hecho que, en mi opinión, se podría extrapolar al resto del territorio nacional en mayor o menor medida.
El dato, recogido como conclusión sobre el estudio de más de 250 empresas de Euskadi fue expuesto por el presidente de la asociación, Mauricio Arregui, mediante la presentación de un informe. Además nos muestra interesantes datos como el de un 66% de casos en el que no existe un sucesordefinido en la empresa. Una muestra de que aunque se trata de una importante causa de conflictos, no se afronta con la suficiente antelación.

