En ocasiones vemos algunos productos que parecen tenerlo todo para triunfar pero terminanfracasando. La determinación de las causas es en algunos casos una labor compleja pero en la mayoría de las ocasiones se deben a defectos básicos en los mismos o incluso a estrategias equivocadas en su comercialización.

Cuando hablamos de “nuevo producto” no tenemos por qué referirnos solo a una innovación (nuevo para el mercado y nuevo para la empresa que lo crea) sino también a la adaptación de algunos existentes o a pequeñas actualizaciones que se lanzan, en este caso, sin éxito.

Pulsa aquí para leer el artículo completo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.